EL DEL MEDIO DE LOS PANERO [Las apariciones apócrifas de Leopoldo María Panero]

miércoles, 17 de junio de 2015

Próximas citas con Leopoldo...








Firma 18:30 h-22:00 h de 'EL DEL MEDIO DE LOS PANERO'
 en el Stand de Desacorde Ed. y Lupercalia Ed.


jueves, 14 de mayo de 2015

"APARICIÓN", by Felipe Zapico

"APARICIÓN", Felipe Zapico (c) 2014
Este artefacto visual acertadamente resume y sintetiza el concepto Leopoldo María Panero, lo aleatorio de las tipografías supone una representación mental de una realidad plagada de evidencias de lo que una vez fue un individuo al margen de todo sistema. La composición abre la parte III de El del medio de los Panero [Las apariciones apócrifas de Leopoldo María Panero] donde se dan cita 16 autores más, en la que cada uno de ello ofrecen su particular visión sobre el Poeta.

lunes, 4 de mayo de 2015

YO TE BENDIGO, POETA MALDITO*


Imagen by
http://www.angelguinda.com/
(En la muerte de Leopoldo María Panero)

EL paso del tiempo ha resultado ser más aniquilador que el propio instinto autodestructivo de Leopoldo María Panero. Al final, pese a los cuidados de la Medicina, el tiempo se lo ha llevado. 

Como persona, Leopoldo representa la orfandad del individuo en el mundo, la fragilidad disfrazada de agresividad, la lucidez abismal del ser humano frente a la realidad execrable de su época. La urgencia reparadora de creer que, en un reino de perversa  imbecilidad, la locura todo lo cura. El guerrillero intelectual temido que repudia al otro yo o inocente tímido. Cultísimo interpretador de la desgracia universal, enemigo de la hipocresía y la asepsia literarias.  

Su presencia era siempre una aparición incómoda, irreductible, única, imposible de clonar. Su vida estuvo entregada a la dependencia de un talento verbal abrumador y de una memoria lírica inabarcable.

Como poeta, Panero abraza la necesidad de asumir un destino marcado desde la infancia, un destino poético. La obsesión por la palabra redentora de la condición humana, siempre miserable. Sigue teniendo razón en  su guiño a Larra: “Escribir en España no es llorar, es beber y mal / decir”. Palabra insurrecta, explosiva, brutal; salvaje, excremental, contra toda hipocresía política, social, ideológica, cultural. 

Construyó una obra de radicalidad estética y existencial al margen de toda banalidad, asepsia. Nunca escribió impunemente. Nunca para agradar. Nunca para alinearse con las tendencias dominantes. Siempre para flagelar al Poder, para salvar la inteligencia y fortalecer la dignidad poética. El paradigma del malditismo fértil. 

Su poesía nace del dolor, para salvarnos del horror. De las orillas imperceptibles del infinito interior. Y transita por los caminos de lo imposible externo. Está hecha de verdad, fuerza, de la discapacitada belleza de la fealdad. Su poesía es un grito de soledad,  una blasfemia contra todo dios desatento, sentado en el trono de la indiferencia; un escudo contra la claudicación. 

06 de Marzo de 2014

Ángel Guinda.

*Este texto de duelo pertenece al libro LEOPOLDO MARÍA PANERO. EL PELIGRO DE VIVIR DE NUEVO (Huerga y Fierro Ed. 2015). Se da la circunstancia de que Ángel estaba trabajando en este libro anecdotario y crítico sobre el mito Panero, cuando se le pide una colaboración para EL DEL MEDIO DE LOS PANERO; en un alarde de generosidad y confidencialidad el autor dá a leer la galerada entera de su proyecto, en construcción todavía; luego que se escogiese el texto que creyéramos conveniente. Y, por revelador y clarificante, eso hicimos.

martes, 28 de abril de 2015

LOCURA CREATIVA (de José G. Codornié)

LOCURA CREATIVA (Texto e Ilustración de José G. Codornié)

Panero en un psiquiátrico de Mondragón.
Una línea recta en la curvatura del cerebro desmadejándose en el laberinto de la mente certera, entre los surcos del cerebro como si fuesen trincheras excavadas para librar una antigua batalla que mil veces fue recogida en los Anales del Tiempo; la imaginación en la locura creativa. 
William Blake lo dijo: «Si el loco persistiera en su locura, se volvería sabio». 
Pero los locos son otros. Los que no saben de la locura.
Y la imaginación colma voraz la palabra y la extiende hasta comerse la sombra de la Realidad y hacerse sabia, como la sombra de Panero se come la luz del manicomio, como la materia consume la antimateria, como Neptuno se come a sus hijos. 
Todo se devora. 
Nietzsche en un psiquiátrico de Basilea. Hölderlin en un psiquiátrico de Tubinga. Walser en un psiquiátrico de Suiza. Maupassant en un psiquiátrico de París. El Marqués de Sade en un psiquiátrico de Charenton.  Artaud, Woolf, Blake… 
¡Bendita Puta locura!
Panero en un manicomio de Canarias.

Viviendo ficciones
en el laberinto
de las realidades.


CUADERNOS DE LA FRUSTRACIÓN (Inéditos), de José G. Codornié.

lunes, 27 de abril de 2015

Lo advertía ya Leopoldo María Panero... (Por Aitor Francos)

EL DEL MEDIO DE LOS PANERO
Según Chapu Valdegrama (c) 2015
Lo advertía ya Leopoldo María Panero en sus Tres historias de la vida real, los apócrifos terminarían sustituyéndolo: Mientras tanto en la casa de De Kooning, entre ruido de cadenas, siguen multiplicándose aparecidos.  Para Gsús Bonilla, el atractivo del poeta surgió a partir de la muerte de éste; Bonilla afirma acercarse a él desde el absoluto desconocimiento (salvo por  algún que otro poema que pudo leer en estos últimos años), y más, aclara, por curiosidad que por convencimiento. La portada de El del medio de los Panero tiene una llamativa instantánea de LMP en la Plaza de las Palomas de León, obra del fotógrafo José Ramón Vega. De los tres apartados del libro, el primero es una propuesta amena y participativa, son diálogos de Facebook que Bonilla ha recopilado y cuyo tema central es el poeta. La segunda parte me recuerda a una película de Woody Allen, Sueños de un seductor. A Allen se le aparecía Bogart en los momentos cruciales de su vida, y en los más comprometidos. A Bonilla, en cambio, le visita Leopoldo, desmejorado, fantasmal (seguramente no más fantasmal ni desmejorado que cuando estaba vivo) y aparatoso. En parte, podría entenderse que resurgiese para hablar y cuestionar los comentarios y artículos surgidos tras su fallecimiento, y para cerrar algunos cabos sueltos. Cada una de las apariciones se sucede tras unos versos del poeta (en el índice se señalan a qué libros pertenecen). En el último apartado, Bonilla decidió compartir el proyecto, pidiendo y recopilando textos, opiniones y experiencias, a escritores como David González, Ángel Guinda (que padeció a LMP una temporada en su domicilio, como se lee en El contorno del abismo, la biografía de LPM escrita por Benito Fernández) o a artistas visuales como Felipe Zapico. Interesante es la aportación de Alberto García Teresa, que en poco menos de una página describe con acierto al Panero irreverente y camaleónico, que nunca ocultó sus filias, el que desacralizó la figura de poeta, desligándose de etiquetas grupales, desde la desfachatez y la rebeldía. Otro de los colaboradores, Álex Portero, define así al poeta: Ingenuo, histrión, autoconsciente de su leyenda, falso y auténtico, egocéntrico y brillante. La mayoría defienden al LMP de personalidad magnetizadora, y no al que describen como títere comercializado, icono generacional, explotado sin escrúpulos, casi como un muñeco de trapo, el de los últimos años. Vicente Muñoz Álvarez, a este respecto, recuerda un número que le dedicó su fanzine Poemash y lo compara con aquellos indios norteamericanos, domesticados y exhibidos igual que anacrónicos peluches de feria.
Wittgenstein anotó en uno de sus diarios que uno vive eternamente si vive en el presente. Así le imagino yo a LMP: envuelto en la soledad de un mundo impenetrable. Un insecto prendido con alfileres, tan inquieto y desconcertante que en cualquier retrato que se le hiciera se revelaba a la larga siempre desenfocado.


Aitor Francos

LA FALSA MUERTE DE LEOPOLDO MARÍA PANERO

EL DEL MEDIO DE LOS PANERO
Según Chapu Valdegrama (c)2015
Mira qué locos, Leopoldo, 
que dicen que te has muerto
que te moriste dicen, Panero,
pero yo no me lo creo
te habrás disfrazado de muerto
porque no soportabas a los vivos
como te disfrazaste de loco
porque detestabas a muerte
a los disfrazados de cuerdos
como decidiste encerrarte
seguro que para burlarte
de los que se creían tan libres
dicen que te has muerto, Panero,
como si eso fuera posible, Leopoldo,
como si tus poemas no fueran 
a vivir por encima del tiempo
como si en la furia de tus versos
no fluyera la inmortal sangre
con la que los has escrito
y el barro y la ponzoña
y el prodigio y el delirio
habitarás la condición de fantasma
Leopoldo 
para visitar la casa de tu infancia
Panero
para amargar la muerte a tu familia
como te amargaba a ti la vida
para fumar y discutir con tus hermanos
para reíros juntos de nuevo
de nuestra condición de humanos
mira qué locos, Leopoldo,
que dicen que te has muerto
te habrás disfrazado de muerto
como te disfrazaste de maldito
para ir en contra de todos esos
que llevan siempre disfraz de benditos
mira qué locos, Panero,
que dicen que te has muerto
que debo de estar loco
porque yo no me lo creo.


FALSA MUERTE DE LEOPOLDO MARÍA PANERO. Javier Vayá Albert

martes, 21 de abril de 2015

LEOPOLDO MARÍA PANERO: EL ÚLTIMO GUERRERO

Proyección del documental 'MERIENDA DE NEGROS' de Elba Martinez

Merienda de negros (documento visual sobre Leopoldo María Panero, grabado en Las Palmas de Gran Canaria durante los años 2002, 2003) 

Donde Leopoldo María Panero pone la mirada pone la palabra y ésta es nada, o muerte, o el nombre de lo que no tiene nombre, un murmullo que querría decir su propia nada o muerte, algo que, haciéndose presente, aún no llega, el instante invisible de la desaparición, y entonces se dice la poesía, hecha del “Vi” de Juan en el Apocalipsis, “Te ofrezco en mi mano/ los sauces que no he visto”, y Elba Martínez graba esas escenas, múltiples y la misma, la imagen de lo atroz. La oscuridad en la oscuridad. ¿Alguna luz? Sí, luz negra: “Yo no sé qué es la luz”.

Tua Blesa (Sobre 'Merienda de negros') https://elbamartinez.wordpress.com/texts/que-mira-leopoldo-maria-panero-por-tua-blesa-2003/

POEMASH "Deseo de ser piel roja", con:

Bacovicious
Álex Portero
Zoografico Rodrigo
José G. Cordonié

POEMASH suplemento poético del fanzine Vinalia Trippers, que en su nº13, bajo el título 'Deseo de ser piel roja', está dedicado a Leopoldo María Panero

Prólogo

Aunque como todos los tripulantes nos sentimos en el fondo más indios que vaqueros, no podía ser de otra manera, hemos decidido dedicarles a ellos, los indios pieles rojas, este Poemash.

Despojados, humillados, alienados y masacrados en nombre del progreso, marginados, iluminados y auténticos, ellos, los indios pieles rojas, nos han inspirado estos poemas, ajuste de cuentas que desde hace mucho teníamos pendiente.

Cheyennes, Arapahoes, Pies Negros, Mohícanos, Apaches, Navajos, Semínolas, Mojaves, Pueblos, Comanches, Hopis, Dakotas, Sioux, Serranos, Iowas, Cuervos y demás desposeídos del mundo, por vosotros brindamos.

Y también por Leopoldo María Panero, siempre presente (con su hacha de guerra en la mano), del que tomamos prestado el poema que da título a este libro: Deseo de ser piel roja.

Salud & Paz en la Tierra
(Vicente Muñoz Alvarez)

Música con: EL GATO MOJADO: El nuevo proyecto de Kike Morten, cantante de La Diligencia de los Vaqueros Zombies, punk multifacético, lo mismo te toca un western desgarrado espídico, que te pinta un cuadro al óleo... amante de su guitarra y caballo, estará con nosotros matándonos con unas cuantas canciones.

http://gatomojado.bandcamp.com/album/la-moral-del-perdedor-demo



martes, 7 de abril de 2015

Y Gsús Bonilla se atrevió con Panero

Por Jorge M Molinero/ 27 de marzo 2015/Presentación



El del medio de los Panero (Las apariciones apócrifas de Leopoldo María Panero), último libro de Gsús Bonilla, fue traído a la librería el viernes. Jorge Molinero se encargó de la jocosa presentación que, como se verá, no tiene pérdida.


"Bonilla siempre me pide presentar, un orgullo pero un marrón xq cada vez lo pone más difícil. 

El libro va sobre las apariciones apócrifas que Leopoldo María Panero realiza al poeta extremeño. En el libro se cuenta con una pincelada que hay rasgos comunes entre los locos. También se dice entre los asesinos en serie. Es difícil aseverar que Panero y Bonilla comparten algún rasgo físico, pero cierto es que les une el talento y la manera de ruptura en la poesía. 

Pero como he dicho antes, Bonilla lo pone muy complicado el cómo presentarle sin quedar como un imbécil, y para preparar esta breve introducción empecé a dar vueltas y vueltas hasta que me quedé dormido: 

-eh, molinero, chisss, molinero, qué pasa que me pitan los oídos por tu culpa 
-hostia, panero!! creí que sólo te aparecías a bonilla, tío, finalista del premio nacional de poesía y de la crítica, un fenómeno, yo soy un mindundi. 
-jhe, jhe, es que como eres colega de él te quería preguntar: ¿qué le ha pasado en las elecciones andaluzas? Vaya patinazo ha dado el cabrón. 
-¿elecciones? No te entiendo. 
-joder, el moreno bonilla, que se ha caído con todo el equipo, que hijoputa, mucho comida para perros, poesía social y es del pp, ahora entiendo que me haya vendido como todos y se lucre a costa de mi memoria. Y encima no se deja meter mano el bello efebo.
-jaja, panero, qué no, que es otro, jaja. 
-mis cojones, molinero, moreno bonilla, el poeta traidor no es un rubio querubín precisamente y bonilla, es bonilla, no me engañes: bah, No soporto la voz humana, mujer, tapa los gritos del mercado y que no vuelva a nosotros la memoria del hijo que nació de tu vientre. 
-en serio, leopoldo, que no es el mismo, joder, si tu bonilla pasa de partidos y toda esa mierda, es muy escéptico y descreído, no le veo yo de político, y del pp, no jodas, imposible. 
-si es que estoy mu dolido con el apolíneo bonilla, que me ha hecho títere y bufón de nuevo, como todas esas aves de rapiña que explotaron mi talento y mi locura. 
-qué va panero, qué va, si al final las conversaciones que tiene contigo son solo una excusa para dar su opinión sobre muchos temas como la situación de la poesía, la amistad, las grandezas y miserias humanas, incluso el amor... 
-ala, encima me utiliza y no me hace protagonista, se burla para soltar su mierda de siempre el cabrón, peor me lo pones, igual que el marica de bunbury, que me sacó del loquero, me dio tabaco y cocacola y se forró a costa de mi figura excelsa y decadente: oscuridad, nieve, buitres... 
-no sé tío, yo ahí no me meto, para mí bonilla y bunbury... 
-mira molinero, me voy, lo dejo, dile que tampoco es para tanto, que estoy de buen humor porque me he tomado una cocacola por aquí con el chavo.
-¿qué chavo? 
-al que comes el rabo, jhe, jhe, jhe, te la he clavao, bacalao. 
-muy buena sí... supongo que será el chavo del ocho. 
-por el culo te la entocho, jajaja, vaya un tolai que eres molinero, al menos bonilla es mejor contendiente en lo dialéctico y mucho más apetecible carnalmente. 
-sí, no me has llamado efebo ni una vez y no me has intentado meter mano -bueno te corto. Ah, se me olvidaba, me ha dao recuerdos para ti un tal michael hutchence, estaba de unos cojones, dice que se caga en tu puta madre y que te alegra un huevo de que estés vendiendo una mierda. Ala, a cascarla: por tu interior, te quiero por tu interior..."




NARCISO. MODESTO. Y EL AMOR PROPIO.

Gsús Bonilla, para Bebiendo versos

Cabecera de la bitácora Bebiendo Versos

En los tiempos del rigor y el análisis tiene su aquél meterse en el berenjenal de las  ocurrencias. De manera que afrontar un nuevo paisaje sobre la figura de Leopoldo María Panero es penetrar en un atolladero del que uno no sabe bien cómo va a salir. Tampoco es que me importe mucho. Escribes con el único propósito de ser fiel a ti mismo y volver a habitar tu pequeño espacio de libertad absoluta. Tengo idealizada a la poesía —que podría extrapolar al campo narrativo— como un lugar o espacio libre, en el que el individuo obra, o no, según su inteligencia o antojo. Esta afirmación no es nueva, solo es una conclusión simplista que nace después de pasar varias horas, durante semanas, frente al estante de la sección de poesía en una biblioteca pública cualquiera. Una vez encontré un libro de mística allí, mal ubicado. En una de sus solapas estaba escrito: No busques. Aquello que es, es. Detente y mira. Dicho lo cual, tampoco trato de engañar a nadie, ni engañarme a mí mismo. Así pues, otra verdad sería, que en esta nueva propuesta abordé la figura, la vida y obra, de Leopoldo María Panero desde el absoluto desconocimiento, más allá de algún que otro poema que pude leer en estos últimos años, y más por curiosidad que por convencimiento. A decir verdad, siempre fue un poeta que me atrajo más bien poco. Personalmente me es muy difícil tener cierta empatía por aquellos que su proyecto personal, sea del ámbito que sea, esté por encima de todo lo demás. Si acaso, de vez en cuando, te queda reírles las gracias, y a veces de mala gana. En el mundo de la poesía la figura del egoísta moral, tiene mucho recorrido y no dejan de ser curiosos los personajes, a veces sobreactuaciones de sí mismos, que habitan en él. Respetables, por supuesto, pero nada más. Por tanto, Leopoldo María Panero lo que sí me ofrece es una serie de guiños y ganchos para afrontar el derrotero del humor y la ironía (para mi regocijo), con una idea de juego y diversión, para puro disfrute de uno mismo, en un momento complejo de mi vida personal. Una de las conclusiones que podríamos sacar de este autor es la de que era un enfermo diagnosticado y tratado por la Psiquiatría, sí, pero también la de un enfermo de literatura —también diagnosticado—; aunque a diferencia de su mal físico, en este otro mal de espíritu, lo que se atisba es que tuvo un tratamiento diseñado y personalizado por todo aquello que rodea al mundo de la literatura, donde hay mucho de fingimiento, de hipocresía y engaño, y todos estos elementos tienen que ver mucho con la ficción y El del medio de los Panero [Las apariciones apócrifas de Leopoldo María Panero], entre otras cosas, es un libro de ficción. Y la ficción solo es eso: Ficción.

Pero no sólo de ficción malsevive en la lectura. El libro se compone de tres partes, si bien la dos primeras tienen que ver con la casualidad y la ficción, la tercera no tiene nada que ver con la improvisación y es la más premeditada de las tres, a la hora  de confeccionar el libro, cuyo eje principal iba a ser Leopoldo María Panero. Había un “exceso” de irrealidad en todo, y ciertamente me parecía un cambio muy drástico en comparación con mis anteriores propuestas literarias. El libro, su parte central, está ideada en supuestos encuentros con Leopoldo María, en ese estado en el que uno trata de conciliar el sueño, por tanto el diálogo que acontece está dotado de imposibles y absurdos, en ocasiones rozando lo delirante. Pensé que no estaría de más darle algo de equilibrio a la propuesta, porque también sería bueno para dar credibilidad a mi personaje; entonces tenía que ofrecer en una de las partes del libro esa veracidad que rodea al mito Leopoldo María Panero y situarlo en contraposición al hecho ficticio, y quería hacerlo con alguien cuya experiencia vital con el autor había sido vivida en primera persona. En un primer momento concebí esta particularidad como una especie de epílogo para cerrar el libro, pero estos procesos creativos son muy enriquecedores cuando los compartes y no los guardas en tu estudio como si fuese el mejor de los tesoros; en esa peripecia de dar a leer a unos y otros tus borradores surgió la idea de por qué en vez de uno, no fuesen varios los que aportasen su punto de vista en esta parte del libro, y además, por qué no hacer que este acontecimiento se apuntalara desde diferentes perspectivas; por tanto, lo que ocurre en este extenso epílogo es que se ha convertido en, como dije, la parte tercera del libro, y, no me cabe duda, que la más importante, cosa que agradezco inmensamente a quienes han colaborado en ella. En la misma se dan cita editores, poetas, creadores, libreros, críticos, periodistas, lectores, amigos personales del poeta, que se suceden entre sí construyendo de esta manera una nueva realidad de Leopoldo María Panero, muy similar a la que todo el mundo ya conoce, pero que en este caso, la diferencia radica en que la mayoría de los/as que proponen este nuevo panorama no sale en ninguna de las biografías o ensayos de los que se hayan podido escribir hasta ahora sobre el poeta. Y esta propuesta literaria se ha agrandado y enriquecido gracias a los autores que en ella han colaborado: Alberto García-Teresa, Alex Portero, Alpasky, Ángel Guinda, Charo Fierro, David González, Elba Martínez, Eloísa Otero, Esteban Gutiérrez Gómez, Felipe Zapico, José Ángel Barrueco, Julio César Álvarez, María Ángeles Maeso, Óscar Ayala, Sor Kampana y Vicente Muñoz Álvarez. Así como la magnífica aportación para la cover de este libro, sobre una instantánea de Leopoldo María Panero en la Plaza de las Palomas de León, obra del fotógrafo leonés José Ramón Vega.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Gsús Bonilla invoca a Panero...





Gsús Bonilla invoca a Panero ( Diario de León - 18/03/2015 )

Cristina Fanjúl | león 18/03/2015
Acaba de presentar Gsús Bonilla El del medio de los Panero, que se subtitula Las apariciones apócrifas de Leopoldo María Panero. El título ya muestra cuál es la intencionalidad con la que surge una obra que busca, ante todo, volver a descubrir al personaje que se escondía tras la persona. Destaca el poeta que en ocasiones recurre a la narrativa con una idea de juego y diversión. Este podría ser el caso, pero no sólo porque, como él mismo sostiene, «mi Leopoldo María personaje y aparecido, tiene que ver más con un cúmulo de circunstancias, en esa desconexión (por decirlo de alguna manera), cercanas a la casualidad y el puro azar». Más que un libro, esta aparición es un lugar, un lugar que Bonilla denomina como «mi universo Panero», un espacio en el que, como ocurre en la figura de Leopoldo María, hay mucho de cuento, de fábula, de fantasía, de imaginación, de invención, pero también de fingimiento, de hipocresía y engaño. Ficción o realidad. ¿Qué más da? A veces sólo se puede llegar a la segunda a través del camino que nos pauta la primera.
Encuentros con Panero
Gsús Bonilla conoció al escritor, «al Panero real, del que todos hablan; al Panero frágil, que en cierta manera es al Panero que yo atiendo en este libro» pero también, conoció al Panero títere de otros, al «espantajo», al Panero con el que muchos hacían espectáculo, el producto cuya locura se explotó para vender... los otros, el infierno...
Para esta ‘concelebración’, Gsús Bonilla ha invitado a escritores como Julio César Álvarez, Eloísa Otero o Vicente Muñoz, entre otros, en una fiesta literaria que, según asegura, ha tenido mucho de exceso. Y es que para el autor su Panero, el que se refleja en el libro, no dista nada del Panero real, de ese al que todos dicen conocer.
Para este libro, Gsús Bonilla afrontó la figura, la vida y obra, de Leopoldo María Panero desde el absoluto desconocimiento y «más por curiosidad que por convencimiento». Confiesa que fue precisamente después de su muerte y por obligación, que comenzó a interesarle la obra del poeta. La parte germinal del libro está ideada en supuestos encuentros con Leopoldo María, «en ese estado en el que uno trata de conciliar el sueño». Este extremo dota al libro de ‘imposibles’ aparentes, de anécdotas ‘absurdas’ que, «rozan lo delirante». «Pensé que no estaría de más darle algo de equilibrio a la propuesta, porque también sería bueno para dar credibilidad a mi personaje», explica Bonilla, que para conseguirlo trató de ofrecer veracidad. «En un primer momento concebí esta particularidad como una especie de epílogo para cerrar el libro, pero estos procesos creativos son muy enriquecedores cuando los compartes», dice. Así fue que el libro se conviertió en una fuente inagotable de tesoros regalados por amigos que aportan su punto de vista desde diferentes perspectivas. Editores, poetas, creadores, libreros, críticos, periodistas, lectores y amigos personales del poeta se suceden entre sí construyendo de esta manera una nueva realidad de Leopoldo María. «La originalidad radica en que la mayoría de los que proponen este nuevo panorama no sale en ninguna de las biografías o ensayos de los que se hayan podido escribir hasta ahora sobre el poeta». Pasen y lean.

lunes, 16 de marzo de 2015

"EL DEL MEDIO DE LOS PANERO" Un nuevo libro que nos acerca a Leopoldo María. Por Manuel Casal | 15 de Marzo, 2015 | LA LLAVE EN EL CAMINO

(...)
El propósito del libro es mostrar la persona que latía detrás de quien llegó a ser uno de los mayores poetas españoles contemporáneos, procurando huir del personaje, del estereotipo de poeta loco y maldito que de manera tan simplista se ha difundido.
Consta el libro de tres partes. Una, inicial, centrada en conversaciones mantenidas por el autor en Facebook con amigos de su entorno intelectual sobre el autor astorgano.
La segunda es la creación literaria de unas supuestas apariciones de Leopoldo María Panero al autor del libro, en las que, basándose en la profusa documentación consultada, nos va mostrando su visión de la persona, tan difícil y, a la vez, tan atractiva, del poeta.
La tercera es una interesantísima colección de opiniones sobre Panero expuestas por personas que lo conocieron o que tuvieron experiencias cercanas a él.
El libro es ágil, ameno, lleno de testimonios interesantísimos y resulta complementario de los numerosos ensayos existentes sobre Panero, uno de los poetas más leídos por los jóvenes (por aquellos jóvenes que leen, claro está).
(...)
Todo el artículo AQUÍ

jueves, 12 de marzo de 2015

La sinopsis... o la chapa.

Para celebrar la sinopsis (que hasta ahora era un secreto a voces) de Las apariciones apócrifas de Leopoldo María Panero, estas chapitas que se han currado los colegas Zoografico Rodrigo y Jose Naveiras y que han quedado bien majas, que además acompañaran al libro de El del medio de los Panero, para todos/as aquellos/as que adquieran un ejemplar en la presentación de mañana, en la librería bar Vergüenza Ajena.

EL DEL MEDIO DE LOS PANERO [Las apariciones apócrifas Leopoldo María Panero] (Ediciones Lupercalia, 2015)

SINOPSIS: 

A día de hoy Leopoldo María Panero es un alma en pena que vaga no se sabe muy bien por dónde, si por el limbo o por la inopia. Acaba de aterrizar en un mundo nuevo para él. Mientras se acopla le abordan algunas inquietudes, muy parecidas a las que tuvo en vida; entre otras cuestiones, le preocupa el trato que se está dando a su persona, a su figura, a su vida y obra, después de muerto. No entiende nada. Visto desde arriba, desde otra perspectiva, el mundo de los no muertos sigue siendo el mismo de siempre, de puñalada trapera. 
En ese tránsito hacia la nada y por cosas del azar, elige al Bonilla, un proyecto de poeta, al que le cuesta conciliar el sueño, para descargar sobre él sus preocupaciones y desacuerdos; también, con la intención de que el poetastro le sirva de vocero ante sus acólitos; aunque, ya se sabe, en lo sobrenatural luego puede ocurrir de todo.

miércoles, 4 de marzo de 2015

[Aparición XXVIII] 29/11/2014 (Extracto)

Nota: Qué se le va a hacer querido Leopoldo María, Google hoy dedica su doodle a un tal Gerardus Mercator por el 503 aniversario de su muerte; con la ilusión que te hacía ¿eh?. Pero ya lo sabes, los veteranos son los veteranos, las canas son un grado, y en la nada también...



[Aparición XXVIII] 29/11/2014 ó Dicen que estoy vivo y me llamo de algún modo y vanamente escribo, sobre la sombra cruel de la pared. (Extracto)

—¿aló?... ¡holaaaaaaa!...; ¿hay alguien?...

—eh, sí... claro...
—¡ese bonilla!...; tío, estás marmota total... coño, que ya amaneció...
—hey leopoldo...; ostras, sí, sí que se ha hecho de día... pero tú... ¿tan tarde, por aquí?...
—por supuesto, cómo no, claro que sí... de guardia, 24 horas... after hours... seven & eleven, pa lo que sea menester, faltaría más...; oye bro... que digo yo, y en vista de que tú pasas de estas historias..., pero en el tema de mi aniversario... que tendremos que hacer algo conmigo, ¿no?...; tú ya sé, pero, para mí esto de pintar la mona siempre fue mu de mi agrado..., así que...
—¿el de tu muerte?...; leopoldo, no jodas... si todavía queda mucho para eso...
—anda, mírale... qué jodío...; me la suda bro..., que aunque tu seas un muermo, a mí no me vas a joder... ¡tú no sabes lo que me quiero yo, y el amor que siento por mí mismo!...; no, no, tú qué vas a saber... si eres la falta general de ciencia y cultura..., el desconocimiento y la inaptitud...; amos, la ignorancia con patas...
—joder macho, el constipado te ha dejado mal, ¿eh?...; pero, si no te va a faltar de nada... no te preocupes, leopolodo...; ya verás cuando se vaya acercando la fecha...; conmemoraciones y homenajes, los vas a tener a espuertas...; vamos, vas a estar más que cumplido... vaya que sí...
—¿en serio?; joder bonilla, me das un alegrón...
—si hombre, sí... o es que ya no te acuerdas de la parafernalia que acompaña a estas cosas...; vamos, y libros sobre ti, ni te cuento... además, acuérdate de todo el material inédito que tienes por ahí, desperdigado... lo vas flipar...
—¡coño, pues si que!...; ya pero, también me la suda mucho... amos, que me la pela...; porque fíjate tú a las alturas que estamos del año... y allí ando...
—¿dónde?...
—sí, sí... ahora, no te hagas el mortadelo...; allí están mis pavesas, en el hospital del tocapelotas ese de negrín... allí, en las palmas...; no sé qué pollas pinto allí todavía..., anda que tú también, anda que me hiciste el recao que te mandé...
—ostras, ¿sí?...; bueno, yo no fui, por lo que no fui... y lo sabes...
—bonilla, bro...; pero yo ahora lo que más quiero en la inopia... lo que más ilusión me haría de tó las cosas, ¿sabes?...; ¿sabes, lo que sería?...
—pues no leopoldo, no lo sé...; venga va, dispara...
—pues es que, el guguel ese, me hiciese un doodle de esos...; y que apareciese la noticia en tó el interné, y en los periódicos, y en las televisiones... y en las radios, sí, también en las radios...; una cita de esas, que diga, como por ejemplo... “una vez más, el buscador guguel brinda un homenaje a un escritor excelente, maximus entre los de su especie, el más importante, el mejor de tós”...
—¡coño, bro! ¿los dibujines esos del google?...; claro, eso estaría muy bien...
—bueno...; y si me dejas, ya que estamos, también me haría mucha ilusión tocártela...; tocarte la morcilla, digo...
—ya estamos...; ¡joder panero!... que no, ya te lo dije la otra noche...
(...)


EL DEL MEDIO DE LOS PANERO [Las apariciones apócrifas de Leopoldo María Panero] (Lupercalia Ediciones, 2015)

EL DEL MEDIO DE LOS PANERO [Las apariciones apócrifas de Leopoldo María Panero]. En pre-venta

Ya se puede adquirir en pre-venta "El del medio de los Panero" y además os podéis llevar gratis un ejemplar de "El descrédito" (viajes narrativos en torno a Louis Ferdinand Celiné), si lo reserváis ya.
Toda la info en este enlace:http://www.edicioneslupercalia.com/

lunes, 2 de marzo de 2015

Terror, kitsch y palimpsesto en la poética de Leopoldo María Panero

Desde que falleciera Leopoldo, y a lo largo de todo este año, se han reproducido infinidad de artículos sobre su obra y persona. Uno de los más interesantes aparecería, en noviembre de 2014, en la revista Quimera, en su nª 372, donde se desplegaría todo un dossier sobre  Leopoldo María Panero. A ese mismo dossier pertenece este interesantísimo artículo:  TERROR, KITSCH Y PALIMPSESTO EN LA POÉTICA DE LEOPOLDO MARÍA PANERO, que el escritor granadino Rubén Martín a tenido a bien subir a su blog "Un cuerpo extraño". Además, en esta bitácora (de visita obligada y recomendación que hago desde aquí) su texto aparece  estupendamente ilustrado con unas  imágenes, más que inquietantes, del fotógrafo norteamericano Joel-Peter Witkin. .


“The kiss” (1982) By Joel-Peter Witkin

viernes, 20 de febrero de 2015

el «tit for tat» que, por su juego de dardos y flechas, de coñas y contracoñas, mantuvieron en vida el Leopoldo y el Michi

Me preguntaba por qué nos gusta tanto el morbo, el por qué de esa curiosidad hacia lo desagradable, lo cruel; ese huronear en la pobre vida de los otros. Puede que porque nos fascine la vida privada de los demás, o probablemente, porque nos gusta sólo sí porque sí, no lo sé. A mi juicio es que hay algo de emocional en ello. Un poco porque somos seres impresionables y cobardes, con el deseo de asumir la vida de otros, cualquier otra al margen de la rutina y el hábito propios; luego, hay un mucho por el mero hecho de que somos así por naturaleza, curiosos e impertinentes seres sociales, que nos alegramos o nos decepcionamos con el fracaso o el acierto del semejante. Quizá todo tenga que ver con la autodefensa, o puede que no, y que todo sea autocomplacencia o el mismo gozo.

Como una malsana afición, la simpatía o el desprecio por el clan Panero. No sé si otra familia literaria ha despertado tanto interés para el que escribe, para el que lee. Supongo que la miseria y el descrédito es el mismo sustento para unos y otros. Pero si hay alguien, dentro de esta estirpe, que destaca en menoscabo y jaculatorias son, por este orden, Leopoldo María y José Moises Santiago [Michi] Panero; que desde que tuvieron conocimiento para discernir asumieron ese rol sustancioso y vitaminado, maná de fábula y mito, de pertenencia y supervivencia, de realidad. Dos figuras, mano a mano, estirando como chicle viejo la  leyenda.

El cineasta Ricardo Franco junto a Leopoldo María Panero 
y Michi Panero. Foto de Ricardo Gutiérrez. Febrero 1995

Más allá que mis ganas de ganear con las palabras y los pensamientos, que me asaltan mientras desarrollo una ficción para mi recreo y el posible divertimento de otros, me interesaba para Las apariciones apócrifas el «tit for tat» que, por su juego de dardos y flechas, de coñas y contracoñas, mantuvieron en vida el Leopoldo y el Michi; quizá porque entendí que la verdadera hostilidad se daba entre Leopoldo María y Juan Luis, el mayor de los Panero, como se cuenta en la biografía de J.Benito Fernández, El contorno del abismo, donde sostiene el biógrafo que «los dos hermanos mayores se ignoraban ceremoniosamente». En mi irrealidad, por motivos festivos, solo doy cancha como dije, al Michi. El encuentro se produciría en la Aparición XII, que titulo con unos versos de relación y coexistencia, seguro que creados en otro contexto, pero ahora más que significativos para mí, del poema ‘Contra España y otros poemas de no amor’: He aquí las ratas que molestan a las ratas en el inmenso albañal que se llama vida. 

—jhe, jhe, jhe...
—¡hostia puta, tú!...
—¿ves, josé moisés?, con la hache intercalada, así es cómo se
ríe... así es cómo funciona esto; así que, arreando y a lo tuyo...; y sí, éste es el bonilla que yo te decía... así que puerta, camino y el litri...
—¡panero, tío!...; en cada aparición te superas...
—¡ese bonilla!, ¿a que sí?... jhe, jhe, jhe...
—¡no jodas que ése era tu bro!..., ¿el michi?...; no me dio tiempo de verlo bien.
—sí colega, que está que lo flipa con “el bonilla”...; que si bonilla p’allí, que si bonilla p’allá...
—¡anda!
—pero ya le he dicho: que al bonilla güay, sólo se le aparece mi menda lerenda...

miércoles, 18 de febrero de 2015

Booktrailer del libro EL DEL MEDIO DE LOS PANERO (Las apariciones apócrifas de Leopoldo María Panero). Ediciones Lupercalia, 2015.

Este booktrailer no habría sido posible sin la colaboración de Elba Martínez, por facilitarnos las imágenes de Leopoldo María Panero, pertenecientes a su pieza de video-arte "Merienda de negros" (Las Palmas, 2002-2003); el grupo de música punk GATILLAZO, por "Un minuto en libertad", incluido en su C.D "SIGLO XXI" (Maldito Records, 2013); Mónica Ferrero, por sus dedos y su "Olivetti"; Anna Loretta, por su gracia y sus peluches; Evaristo Páramos (La Polla, Gatillazo), por ponerle voz a Leopoldo y José Ramón Vega, por proporcionarnos la espléndida fotografía de Leopoldo María Panero en la Pza. de las Palomas (León, 2011). A Todos/as ellos/as ¡Gracias!

domingo, 15 de febrero de 2015

El tarot del inconsciente anónimo (y III)


EL PONTÍFICE
LE PAPE
Carta V

Sé todo sobre la Rosa
y sobre el abismo al que mis pies insultan
llevo una llaga en el pecho
que es el secreto de mi vida.
Leopoldo María Panero, en El tarot del inconsciente anónimo (Valdemar, 1997)

jueves, 12 de febrero de 2015

el poeta esgrime, a modo de hacha de guerra, un cigarro encendido en su puño izquierdo cerrado.

Portada de POEMASH
18 años lleva el zine leonés Vinalia Trippers, dando guerra. Referente contracultural en este país de letras, puñaladas y colegueo. A lo largo de todos estos años los Vinalia han venido caracterizándose por su autogestión, fundamentalmente; aunque otro de sus sellos identificables sería la mescolanza de voces y estilos que ha ido recogiendo en sus colaboraciones. En todos estos años múltiples ilustradores, poetas, escritores, músicos, se han dado cita en él. Cómic, ilustración, narrativa y poesía son los contrapuntos que han ido equilibrando cada una de las propuestas. 

Después de una primera época de grapa y fotocopia y tras una ausencia de unos pocos años, Silvia D Chica, Xen Rabanal y Vicente Muñoz Álvarez en el 2011 retoman el proyecto y una nueva ida digital, al que sumarían a Rodrigo Zoográfico, como nuevo tripulante para un novedoso diseño y afrontar así una segunda época de monográficos concretos, con temáticas dispares, al que se acompañan acertados homenajes, recogidos en un estupendo suplemento de nombre “Poemash”. Zombis, marcianos, quinquis o el salvaje oeste, han conformado sus últimos especiales. Heterodoxos como los poetas Raúl Nuñez, El Ángel o el mismísimo Leopoldo María Panero han sido venerados en sus páginas.  

Editorial de POEMAS 'Deseo de ser piel
roja' + Poema de Leopoldo María Panero
Su último número publicado, el 13, dedicado al salvaje oeste, bajo el nombre de 'Duelo al sol’, reunía una vez más casi un centenar de colaboraciones inéditas, y brindaba el ‘Poemash’ a los indios pieles rojas, marginados y estigmatizados como pocos, al mismo tiempo que se rendía homenaje a Leopoldo María Panero; no obstante, se tituló a este especial ‘Deseo de ser piel roja’, como el poema del autor, que además aparece en el interior de manera privilegiada junto al editorial y la fotografía que hizo en el año 2011 el fotografo leonés Jr Vega, en la Plaza de las Palomas de León. Una fotografía magnífica (en palabras de Vicente Muñoz Álvarez) en la que el poeta esgrime, a modo de hacha de guerra, un cigarro encendido en su puño izquierdo cerrado

Interior de POEMASH "Deseo de ser piel roja"
Dicha fotografía también la vamos a utilizar para la cover de EL DEL MEDIO DE LOS PANERO [Las apariciones apócrifas de Leopoldo María Panero]; Vega ha tenido esta consideración conmigo y con este libro, que no terminaré de agradecerle. 

Una de las partes del libro, la tercera, y a modo de epílogo está compuesta por algunas subjetividades entorno a Leopoldo María Panero; todos los que han colaborado en este apartado nos hablarán de Leopoldo María; unos en base a su propia experiencia vital con el de Astorga, y otros lo harán desde diferentes puntos de vista. Autores, lectores, editores, críticos, etc, contraponen con su realidad u otro tipo de realidades a la ficción que previamente “aparece” en el libro; de manera que significativa es la intrahistoria que afecta a esta fotografía, y que recojo en EL DEL MEDIO DE LOS PANERO, gracias al texto de la periodista, bloguer y escritora Eloísa Otero, que también publicaría en TAM TAM Press, muy poco después de la muerte del poeta; y, gracias también, a Vicente Muñoz Álvarez, por recuperarla para el sagrario del Vinalia Trippers, como también nos contará en el libro.

viernes, 6 de febrero de 2015

El tarot del inconsciente anónimo (II)


EL ERMITAÑO
Carta VIII

Sólo estoy a la luz unido
la catacumba atravieso
sin nada salvo mis ojos.

Leopoldo María Panero, en El tarot del inconsciente anónimo (Valdemar, 1997)

jueves, 5 de febrero de 2015

José Antonio Labordeta entrevista en 1999 a Leopoldo María Panero...

José Antonio Labordeta entrevista en 1999 a Leopoldo María Panero en el manicomio de Mondragón, para el programa de Tve2 “Poetas fin de siglo”. Quizá de las entrevistas más desconocidas al poeta, quizá de las más interesantes también.

miércoles, 4 de febrero de 2015

qué hijo de puta el asaltacunas...

Es el capítulo VII de Las apariciones apócrifas de Leopoldo María Panero y necesariamente habría de llamarse 'Los dioses que matan a los hombres feroces, los dioses más feroces que los hombres',  que son unos versos del poema Pavane pour un efant défunt, perteneciente al libro Narciso en el acorde último de las flautas (1979). El eje de este capítulo es bastante simple, y entronca con alguno de los diálogos de capítulos anteriores. A saber: En el otro mundo Panero dispone de conexión Wifi e internet, lee prensa y videa porno, aunque de esto último no le guste sacar el tema y reconocerlo; él está a sus cosas, descubriendo la oscuridad desde una nueva perspectiva; asombrándose  de la  nada. Aun así está al loro de todo.

—oye, a lo que iba, que para el rato que te aparezco te enrollas y me distraes y luego se me pira la pinza invisible y me voy sin saber a lo que venía…; ¿has leído el blog del dragó?
—no…; vamos, no acostumbro…, ¿por qué?
—qué hijo de puta el asaltacunas…; y ¡qué resentido es!…; léelo, léelo…
—¡hostia panero!…; vaya mosqueo que tienes, ¿no?…
—ya no que diga que si mi obra es una mierda pinchá en un palo…; que diga, que si lo mío ha sio un postureo tó mi puta vida…; que diga, que si en uno de sus programas de full fue donde se inicio mi leyenda…; que si tal, que si pascual…; pero, ¿sabes lo que más me jode de tó, eh?…
—no…
—pues… que va y dice que los locos no tenemos amigos…; cagüen su puta calavera, tres veces por lo menos…


Pantallazo de Leopoldo María en el programa
de Tve2 Negro sobre Blanco (Leopoldo María
Panero ¿Caso clínico o caso lírico?)
Bien pocas horas llevaba muerto Leopoldo María Panero cuando uno de los muchos obituarios, que por entonces aparecieron en prensa, me dejó patidifuso, por la inquina y el rencor que desprendía; además de la estupefacción que me produjo descubrir quién verdadera-mente había sido el hacedor del hombre y el personaje, de la leyenda Leopoldo María Panero. El texto aparecería en el diario derechista La Razón, bajo el nombre de “El ruido y la furia”, como la novela de Willian Faulkner, en la que también se trata  (con más talento y mucha brillantez) el asunto de la decadencia de los individuos. Lo firmaba uno de los próceres de la literatura y el pensamiento de este país, el escritor Fernando Sánchez Dragó. Yo lo descubrí en la misma web del autor.


Desde las atalayas, los montones de estiércol o los últimos peldaños de las escaleras uno se siente poderoso y siempre todo parece más pequeño de lo que de verdad es. Todo es una ilusión óptica que te reconforta en el poderío de las alturas. Te supones águila y ves a los demás como empequeñecidos ratones campestres. Claro que, la mayoría de las veces, es a otros a los que les aborda el miedo del vértigo. A veces se decide descender cuanto antes de la corona para seguir en la planicie, pero solo a veces.